domingo, 17 de julio de 2016

Instinto de Caza

Hola buenas tardes,

Un poco tarde pero por fin venimos a compartir una pequeña sorpresita ;)

Esperamos os guste.


Un último golpe antes de alzarse con la respiración acelerada y la sangre le salpicó la cara. Cerró los ojos y se limpió con las manos mirando hacia el culpable.
Rage se encogió de hombros con su típica sonrisa canalla y Kriger se la devolvió divertido sin poderlo evitar, terminando de ver como el cuerpo sin vida del que iba a ensartarlo, caía desplomado sobre el plagado suelo.
Los muertos se amontonaban y el rojo de las paredes era el único color que predominaba entre muros, restos y suelo. El olor de la pólvora especial utilizada todavía le hacía estornudar, le picaba la nariz y se la frotó acercándose hasta su colega, aceptándole la mano en un fingido pulso.
—De menuda nos hemos librado. Esta ha sido de las grandes dijo Rage apartando con el pie a uno de los difuntos, examinando con cierto asco la sangre que lo salpicaba de arriba abajo.
—Anda, vamos a por unas birras, nos las hemos ganado Kriger se pasó la manga del jersey por la cara encaminándose hacia la salida. El equipo de limpieza se encargará de este desastre.
—Vale, pero primero una buena ducha. Me gustaría quitarme toda esta mugre antes de entrar ahí, nunca se sabe lo que puedes encontrarte dijo con pillería y Kriger rio entendiendo por donde discurrían los pensamientos de su amigo.
—Nos vemos allí.
Rage asintió y ambos fueron hacia los coches.
Tal y como dijeron, al cabo de un rato se encontraban en el pub con una cerveza bien fría en la mano. Estaban riendo de vete a saber qué cuando Rage clavó la mirada en él, sin acabar de perder esa sonrisa pícara que lo caracterizaba.
—¿Sabes qué hay apuestas sobre ti y la famosa cazadora? comentó con la boca del botellín muy cerca de los labios.
—No es una competición.
—¿No? No lo parece tras lo que vi esta tarde Movió la cabeza, peroeh, ¿qué sé yo? Dicen que esta buena. Black y Jesse se la encontraron hace unos días, y por lo que se ve, es una morenaza con unas curvas increíbles. ¿No tienes ni una pizca de curiosidad? A mí ya me dan ganas de cruzármela, por lo que se ve es una crack.
—Tengo cosas más importantes de las que preocuparme que de una cazadora por muy leyenda que sea.
—Si claro dijo jocoso dando un nuevo trago a su cerveza, y siguió con la vista a una de las chicas que pasaban. Mira esa, no está nada mal Se enderezó poniéndose bien el cuello de la camisa. Colega, te dejó, el nene necesita pasar a la acción Le guiñó el ojo y se fue tras la rubia entrándole sin demasiados problemas.
Kriger sonrió sin poderlo evitar y meneó la cabeza, no iba a cambiar, así que sabiéndose solo por un rato, bebió ladeándose con el codo en el perfil de la barra echando una ojeada al tugurio. Riley seguía encerrado en la habitación del motel y Rage evitaba hablar sobre este.
Inspiró una vez más frotándose el pecho y dejó el botellín en la mesa.
Desde la última parada que se sentía extraño, algo en su interior se revolvía inquieto y no conseguía sacarse de la nariz aquel característico olor a té picante que había percibido demasiado tarde como para poder prestar atención. Todo había sido muy rápido e iba despistado atendiendo a lo que le decía Rage.
Ahora ya ni se acordaba de que se reía, pero no importaba.
Volvió a beber dando una nueva ojeada al local y sobre todo, a la puerta y sacó su móvil para ver si tenía algún mensaje y buscar alguna noticia que pudiera darle un caso. Lo cierto es que debería regresar a por Shooter, su joven pupilo empezaba a estar preparado para unirse a las cacerías, no podía retrasarlo más o no avanzaría.
El muchacho necesitaba ver acción real para hacerse a la idea de donde se había metido. No podía seguir entrenando eternamente en la seguridad del gimnasio ni con sujetos en entornos controlados. Iba siendo la hora de que demostrase de que pasta estaba hecho, y si había aprendido bien de lo que le enseñó o si por el contrario, habría perdido el tiempo para nada y al final terminaba siendo un desastre.
Tenía confianza en él, tenía buen instinto para eso y no se había aplicado tanto en él como para que lo fastidiase. Quería confiar en que Shooter se convertiría en el cazador que él veía que podía ser. Lo malo es que se quedaban sin tiempo, los ataques se recrudecían y cada vez los diezmaban más. Los sobrenaturales no les daban cuartel y eran pocos para hacerles frente. Era una caza abierta entre ambos bandos y tenía que forzarlo a terminar de formarlo y graduarse.
Iba a llevarlo a las siguientes misiones de apoyo y como compañero, ya estaba, acababa de decidirlo y ya apechugaría con las consecuencias.
Se pasó la mano por el cabello y con aire ausente echó un nuevo trago.
Cuando quiso darse cuenta ya había vaciado la cerveza, pidió otra y echando un vistazo al reloj sin poder evitar sonreír se acercó hasta la diana de dardos.
Al salir del baño lo vio ante la diana y un par de botellines. No es que hubiera tardado mucho, eso sí lo había disfrutado al máximo. Se colocó bien la ropa abrochando los últimos botones de la camisa y se echó el cabello hacia atrás con la mano.
—¡Al mejor de tres!
—Claro, empieza Tiró del último dardo clavado alargándoselos.
—¿Bueno que? Lanzó el primer dardoestoy seguro de que ya has buscado algún caso nuevo en el que descargar la adrenalina. ¿O ya has planeado algún nuevo entrenamiento para tu pupilo?
—¿No has descargado suficiente? dijo socarrón observando el tiro . De eso quería yo hablarte, ¿qué tal si lo ponemos a prueba un poco? Estoy seguro de que podemos dar con algo sencillo a ver que tal se las apaña el chaval. Una caza simple en la que este de apoyo pero que al menos lo haga estar en el campo de acción. Va siendo hora de sacarlo de entornos controlados del todo.
—Yo descargo adrenalina todos los días, al contrario que tu Lo miró sonriendo con chulería y lanzo el segundo dardo clavándolo en el centro. ¿Crees que está preparado? Si no es así puede ser un desastre.
—Lo está, solo espero que lo crea y no le entre el pánico. Por eso te pido que estés. En cuanto a lo otro, será que no me hace falta.
—Sabes que no hay problema, que puedes contar conmigo Bebió de su cerveza y lanzó el último dardo quedando justo al lado del anterior, y como amigo tuyo que soy ¡si te hace falta! Desde que hemos llegado aquí estas de un humor de perros.
Kriger gruñó acercándose a la diana y tiro de los dardos colocándose en posición. Mejor no responder a eso, se recolocó el pantalón y lanzó el primero.
—Bueno no te pongas así —Se sentó en el brazo de una butaca que había justo a su lado. ¡¿Me cuentas que te tiene así?! No me cuela que el chico te preocupe hasta ese punto.
—¿Me tiene que pasar algo? Tampoco hace tanto desde el último polvo. Solo que la situación general no me gesta nada nada más. ¿Y tú con tu hermano? Lanzó el otro dando con la goma que rodeaba el círculo central. ¡Mierda!
—Con mi hermano hay lo que ves, nada más Esperó a que lanzara el último bebiendo otro trago, ya estoy muy cansado, detesto los dramas familiares pero...no me esquives la pregunta. ¿Qué te pasa?
—Para ser sincero... ni idea Bebió antes de lanzar el último que esta vez sí entró al igual que el primero e hizo una mueca.
¿Qué iba a decirle, que un olor lo tenía desquiciado y andaba peor que un perro en celo? Sí, estaba preocupado de mal humor pero no podía evitarlo, no lo entendía ni controlaba. Además parecía que eso que habitaba en su interior tiraba con más insistencia que nunca y le constaba controlarlo.
Rage alzó los hombros dejando a un lado su cerveza y agarró los dardos. No tenía ni idea de que le pasaba a su amigo pero no iba a dejarlo ahí sin más. Se conocían desde hacía mucho tiempo y cuando supiera que le pasaba se lo contaría, acudiría a él como siempre, contaban el uno con el otro.
—Bien pues dime que quieres hacer con el novato.
Kriger le contó lo que tenía pensado apoyándose en una de las mesas sin perder de vista la puntuación y echó un trago. —¿Cómo lo ves?
—Es arriesgado pero puede funcionar, además no es necesario contar con Riley Lanzó los tres dardos uno tras otro acertando con todos, puede encargarse de otra cosa.
—Entonces solo queda encontrar el caso Alzó el botellín bebiendo y siguió con la mirada a una de las camareras que regresaba hacia la barra con la bandeja alzada y unos shorts vaqueros que le realzaban el trasero.
Inspiró y un nuevo gruñido abandonó su garganta, sacó los dardos y tiró con fuerza clavándolo bien en el centro.
Rage lo miró y rompió a reír. No entendía por qué se reprimía, pero sus motivos tendría. Él también se quedó mirando el trasero de la chica y notó como todo en él se despertaba nuevamente.
—Encontrar un caso no será difícil Llamó a la camarera pidiendo otra ronda, tengo entendido que en Missouri hay un nido de vampiros haciendo de las suyas.
—Perfecto entonces, llamó al chaval y le digo que se reúna con nosotros y salimos de madrugada. Y cálmate un poco anda Resopló lanzando el último dardo, errando el tiro en el último momento al pasar la chica de nuevo con algo con un toque picante en la bandeja.
Rage lo miró, estaba claro que algo le pasaba.
—¿Yo tengo que controlarme? Cogió las cervezas haciendo un gesto a la chica para que se fuera, relaja hombre que te van a oír hasta en Kentucky.
—Vuelves a ganar. Tengo hambre Detuvo a la muchacha pidiéndole una hamburguesa completa con salsa picante ignorando así a Rage.
—¡Que te den!se dejó caer sobre el sillón indicándole a la chica que trajera dos. Eres un cretino.
—¿Yo? ¿Qué hice ahora?
—No sé don gruñidos Alzó las manos, será mejor que ese nido te calme porque si no al final me tocara pagarte una tía.
—No gracias Medio mostró un colmillo, sentándose. Y ahora qué dices eso, ¿te acuerdas de la que liamos en el club ese?
—Claro, ¡para olvidarlo!
—Joder, esa estuvo épica... Gracias Miró a la camarera cogiéndole las hamburguesas tendiéndole la suya a Rage y le metió un bocado. Mmm que buena Apenas se le entendió con la boca llena.
—Ahora también pierdes los modales Lo miró aguantando las ganas de reír, no seas guarro.
Tragó y resopló.
—Ya dije que tenía hambre. ¿Qué quieres que te diga? Estoy algo desquiciado y encima me he acordado de aquella sirena que... como estaba.
—Hazme un  favor Dejó lo que quedaba de su hamburguesa en la mesa, hecha un puto polvo antes de salir de caza o será un viaje muy largo.
—Que no me apetece, seré un bien chico. Prometido Se terminó la hamburguesa y arrasó con las patatas.
—Claro, claro Puso los ojos en blanco. Por eso mismo estas acordándote de todas la misiones en las que alguno consiguió echar un polvo.
—Será que se me acabaron los temas de conversación Se burló poniéndose tenso un instante. Y otra vez ese olor, ¿no lo notas? Es como té... Vale, creo que estoy perdiendo la poca cordura que me quedaba.
Rage miró todo lo que los rodeaba. Cazadores borrachos, cervezas y hamburguesas, eso era lo que había, un sitio donde un olor como el té no tenía cabida.
—¡Mas bien! Será mejor que vayamos a descansar y espero que el chico no llegue tarde o se llevara una buena colleja.
—Está bien, no me voy a oponer. Llevo días con ese dichoso olor metido en la nariz y no hay modo de quitármelo de encima comentó como si nada sin darse ni cuenta dejando unos pavos en la mesa.
—Estás como una cabra amigo Rage se levantó dirigiéndose a la puerta, necesitas dormir más de dos horas seguidas.
—Me da que sí. Y tranquilo, Shooter es puntual Sonrió algo más calmado. Aun así, se frotó el tatuaje de la muñeca.
A las seis de la mañana Rage se levantó y metió un par de prendas en una bolsa de viaje, le dejó una nota a su hermano que aun dormía y fue a por unos cafés. Se plantó en la puerta de Kriger y golpeó con fuerza.
—Buenos días le dijo Kriger nada más abrir la puerta agenciándose uno de los cafés, ya estaba listo para poder salir en cuanto Shooter llegase.
Rage lo siguió al interior sonriendo.
—Un día te sorprenderé —Se apoyó en la cómoda raída, y de nada.
—Gracias Rio y dio un buen trago, estaba bien cargado.
—¡¿Qué sería de ti sin mí?! Le tendió una camisa que sacó de debajo de la cómoda y se la lanzó—. ¿Qué falta para que llegue el muchacho?
Kriger la lanzó a la cama, apartó las presillas de la persiana con dos dedos y miró fuera . Ahí llega Volvió a soltar las lamas y a la que se terminó el café se frotó la muñeca sopesando el decirle algo o no a Rage.
—¿Estás bien? No era la primera vez que le veía hacer ese gesto. Sabes que puedes contarme lo que sea.
—No es... una conversación sencilla Desplazó los dedos del tatuaje al cabello con evidente nerviosismo. Rage, sé que puedo confiar en ti, peor en esto es más bien en mi en quién no confío Inspiró calculando el tiempo que le quedaba antes de que Shooter aparcase y entrase.
—¡¿Se trata del lobo?!
—Joder, ¿se puede saber cómo lo sabes? No es algo que haya contado nunca, es un tema que no llevo directamente.
—¡Vamos K! Lo miró ofendido, hace mucho que somos amigos y cuando te emocionas en una pelea tus ojosno es que seas muy discreto sin contar con tu comportamiento de anoche. ¿Estás en celo? ¿Qué te tiene así de alterado? Y tranquilo, Riley está en la inopia, ni lo sospecha. Aunque estoy algo decepcionado la verdad, mira que has tardado en sincerarte.
—Ya te he dicho que lo odio, y... ¿perdona? Soy muy discreto y ¡no! No estoy en celo, tampoco tendría ni puta idea pero eso no viene al caso. Como tampoco sé si es algo que me hicieron o no, tanto da. Solo que no sé cuanto me que a o cuanto más lo controlaré. La contención se está yendo a la mierda y si no te lo conté no fue por ti, aunque no sé cómo lo aceptas, sino más bien por mi aversión. No quiero tener una puta diana en la cabeza peor sí pedirte que si acabo como cualquiera de esas aliñabas que me pegues un tiro. Ya está, ya lo he dicho. Yo... no... estoy bien. Lo que está pasado ahí fuera, sea lo que sea me afecta, y encima esta ese dichoso olor... Sus ojos cambiaron y se despeinó.
—¡Uhhh Ohhh! Tranquilo colega Alzó las manos defendiéndose, sabes que te ayudaré en lo que sea, que puedes contar conmigo Se levantó dándole el último sorbo a su café—. No creo que acabes como esos desechos, no eres así. Hace tiempo que sabemos que es una elección y tú sabes bien lo que quieres. Por la contención, ¡vale, sí es preocupante! Pero estoy seguro que encontraremos una solución. ¿Has pensado que ese olor a lo mejorpuede que sea algo, una pista que te ayudé, que te lleve a una solución? Cosas más descabelladas hemos visto.
—¡Oh claro! Una solución a que me revienten las pelotas Soltó con un soplido . No sé Rage, no lo tengo tan claro, solo no quiero acabar de ese modo, solo quiero hacer mi trabajo Miró el vaso que tenía en la mano justo cuando la puerta se abría.
—Te estás haciendo viejo, te quejas demasiado Cogió su bolsa lanzando el vaso vacío a la papelera. Anda vámonos. Ya se verá lo que pasa y no te desquicies antes de tiempo.
—Eso será —Le devolvió una media sonrisa lanzando también el suyo . Y tienes razón, no saco nada de estar así ahora Se incorporó poniendo una mano en el hombro a Shooter . Buenas chaval, haces cara de sueño Ladeó las comisuras con humor yendo hacia fuera.
—Un solo coche Sentenció Rage, y el novato va atrás.
—Sí, así duerme un poco Siguió con la pulla. ¿Sabes lo único bueno de esto?
—¡Y unos cojones va a dormir!Le lazó la bolsa para que la metiera en el maletero. Has de memorizar el plan de ataque chavalín.
Este la cogió sin protestar mirándose a uno y otro con cara de pocos amigos.
—Que el instinto de caza y los sentidos se agudizan Terminó de decir Kriger de espaldas a Shooter notando como su vista se agudizaba por un instante procurando recobrar la normalidad.
Cuando todos estuvieron en el coche Rage piso el acelerador dándole caña. Tenían unas largas horas de viaje.
Durante el trayecto tanto Kriger como Rage repitieron el plan de acción que no era muy distinto del de siempre. Entrar a lo bruto, avasallando por la puerta grande para que Shooter se lo grabara en la cabeza.
—¿Estamos chaval? Kriger miró el horizonte por la ventanilla acomodándose en el asiento.
No es que hubiese dormido mucho. Las pesadillas lo habían perseguido corriendo más que él cosa que no animaba su humor pero le quedaba de otra que fingir.
Solo esperaba haber entrenado bien al chico porque estaba claro que no podría estar siempre ahí.
—Sí, entrar y arrasar. No es que os lo hayáis currado mucho Resopló hastiado de repetir lo mismo por tercera vez. No soy tan corto para no pillar algo así.
—¿Y dónde te quedas?
—Atrás. Os cubro y observo Dejó caer la cabeza atrás golpeándosela con el asiento un par de veces.
Kriger sonrió divertido ante el cabreo del chaval y fijó la vista en el retrovisor repasando su aspecto.
Una costumbre que venía siendo repetitiva en los últimos días. No se fiaba de sí mismo o del dominio que pudiese tener porque sentía al lobo demasiado cerca. 
Era como si este se estuviera vengando de su encierro, de su odio hacia esa parte de él mismo y no le gustaba.
Aquello le pasaría factura y lo sabía.
Hablaron de forma esporádica de algún tema que otro y subió un poco la música recostándose hasta llegar a destino cuando caía la noche.
—Perfecto para cazar Bajó cerrando la puerta y se desentumeció mirando al rededor.
Habían dejado el coche justo en una de las naves abandonadas y miró a Rage que ya abría el maletero. La antigua fábrica estaba al girar la calle, un buen lugar sin duda para que esos tuvieran su nido allí. ¿Quién iba a perderse por ahí salvo vagabundos, drogadictos y mala calaña? Además, no quedaba a una gran distancia de la zona urbana.
Aunque un vestigio de un pasado que no siempre fue mejor, el lugar estaba bien comunicado.
Atrapó el arma que le lanzaba y acercándose atrás, cogió un filo de segar curvo sopesándolo.
—En marcha.
Esperó a que los otros hicieran el primer movimiento y avanzó con paso decidido notando como sus ojos volvían a hacer de las suyas. El lobo se preparaba para la acción y se relamía clavándole las uñas.
—Atentos, nada de heroicidades dijo a nadie en concreto con la voz algo ronca echando un vistazo a Rage buscando su asentimiento al doble sentido de su primer comentario.
No solo tenía que estar atento a los vampiros sino de él mismo por si acaso. Se miró la muñeca antes de entrar y de una patada, lanzó abajo la desvencijada puerta metálica medio desencajada y vencida.
La plancha cayó con estrépito levantando nubes de polvo. Estaba oscuro y la pobre luz mortecina y anaranjada de las farolas exteriores apenas aportaban nada de claridad salvo crear un ambiente más lúgubre lleno de amenazadoras sombras.
Hizo el gesto de avanzar con los dedos y siguieron alerta dejando que sus instintos los guiasen hasta llegar a las escaleras que conducían a la parte inferior.
Bajaron procurando hacer el menor ruido pese a su irrupción y se internaron en las entrañas del lugar, girando el cuello a un vampiro que pilló desprevenido antes de que diese la voz de alarma.
Alzó la afilada hoz y la bajo tan rápido que no le dio tiempo a Shooter de hacerse a la idea. A la que la sangre de la cabeza cercenada llenó el aire... el caos se desató y los vampiros salieron en tromba a por ellos.
Torció la sonrisa como el depredador que era y se lanzó a la acción en un baile de muerte.
Descargaba una y otra vez dejando salir toda la rabia que lo consumía. Las preocupaciones, su deber lo empujaban a hundir una y otra vez las armas.
Se agachó haciendo que otro vampiro pasase de largo y giró golpeando. Disparó y hundió la hoz en el estómago de otro tirando con fuerza, haciendo que una enorme herida se abriera y que de la boca del tipo saliera sangre a borbotones. La sacó con esfuerzo notando como el omoplato se le resentía pero con un nuevo movimiento de péndulo, impulso el brazo haciendo volar otra cabeza. Buscó la espalda de Rage y hundió el puño en el pecho de un segundo oponente arrancando el palpitante corazón que soltó asqueado, aplastándolo. Dejó caer la hoz y separó la cabeza del tronco recibiendo otro chorro de sangre.
Lanzó un disparo sobre el que se abalanzaba sobre Shooter y lo miró. Si el chico no presentaba cara de terror poco le faltaba. Se encontraba contra las escaleras y Kriger gruñó dando un salto, empujando a un tercero que le venía desde atrás de las escaleras.
—Estate atento, chaval Apretó los dientes al recibir una herida en el brazo y parte del costado por su culpa, pues perdió la posición.
De no ser por sus reflejos y Rage ahora estaría en apuros. 
Adelantó una pierna y volvió a girar notando un peso a su espalda. Kriger luchó por quitarse el vampiro de encima procurando que no lo mordiera y girando empezó a golpearlo contra una pared. Tenía las manos ocupadas manteniendo la boca del tipo a raya, y empujó a otro con el pie pero regresaba.
Rage lanzó el hacha que sostenía en su mano izquierda cortando la cabeza de uno de esos parásitos la cual rodó ante los ojos abiertos del novato, limpió el machete en la pernera del pantalón y se lanzó a por otro de esos bichos. Eran como replicantes o esos bichos que salían en una de esas series futuristas que su hermano le hizo tragarse en alguna ocasión, ¿cómo se llamaba?Farescape Sí, ese era el nombre tan ridículo como la serie al completo.
—¿De dónde salen? ¡¿Es que no se acaban?!
—Parece que no Resopló agradeciendo la ayuda y giró el filo para cercenar la cargante de un nuevo vampiro. Parece una ciudad. ¡Y tú! Espabila, ¡haz algo o terminaras de cena para estos! No estaría muy entero por ti. Si Rage no estuviese, ¿qué crees que pasaría?Fulminó a Shooter dejando que el otro cazador lo librase de otra buena.
Aun así terminó recibiendo un golpe en la espalda que alcanzó la parte trasera de la rodilla lanzándolo al suelo con un gruñido, tragándose el dolor.
Pensé que te había entrenado mejordijo entre dientes girando en el suelo deteniendo a duras penas el que se le echaba encima, tratando de alcanzar la anilla de una granada de luz especial para sanguijuelas.
—Ya te dije que era demasiado para él Se cubrió detrás de una puerta por donde aparecían más vampiros y comenzó a cortarles las cabeza como si de un partido de béisbol se tratara, debimos comprobarlo antes de venir con él.
—Ya es un poco tarde Luchó por hacerse oír pues seguía viéndoselas con el chupasangres hasta que logro tirar de la mini bomba, tiró de la espoleta y se le metió en la boca. 
Se levantó a toda prisa, y sacando otra de la tira que llevaba atada a la pierna lanzó otra hacia el grueso de donde salían los nuevos.
—¡Cubríos! Aviso, tiró de Shooter lanzándolo hacia la salida, y empezó a rociar el luxar, prendiendo un mechero. ¿Listo? Miró a Rage.
Este se levantó quitándose el polvo de los pantalones con cara de pocos amigos, recogió el mache del suelo y miró al chico con muy mala leche. 
—Listo Lo limpió en los pantalones de Shooter, pero más vale que lo entrenes más o estarás muerto.
—¿No me digas? Soltó cínico en un soplido de diversión. Ya sabes lo que dicen: vive con intensidad, muere joven y deja un bonito cadáver. ¡A correr! Dejó caer el mechero y la mezcla prendió como combustible expandiéndose con rapidez en una deflagración que fue alcanzando a los vampiros que chillaban soltando horribles alaridos que perforaban los oídos y hacían rechinar los dientes.
El vello se le erizó pero siguió empujando a Shooter para que corriera más deprisa.
—Un nuevo paseo por el campo, acostúmbrate o ya sabes lo que te dije. ¡Suelo! Ordenó empujándole puesto que una de esas alimañas con colmillos le saltaba desde arriba y de un solo movimiento, Kriger le tajó la cabeza, quedando en el centro del ataque de un segundo que iba oculto tras el primero.
—Conozco el dicho pero que quieres que te diga, a mí no me va Le dio una patada en el pecho a un vampiro, prendiendo fuego al que iba hacía el como un kamikaze, prefiero morir encima de una mujer, disfrutando del momento.
Lo esquivó colocándose tras él en su segunda envestida y le cortó la cabeza.
Kriger rio sin poderlo evitar y empujó de una buena vez al chico fuera de ese lugar preparándose por si todavía quedaba alguno y le daba por salir.
Aun así, sus sentidos le decían que ya no quedaba casi ninguno y el que lo hacía, agonizaba. El hedor era insoportable y arrugó la nariz sin poderlo evitar, era demasiado para él.
Observó sus heridas y se llevó la mano a uno de los arañazos del costado, aunque el de la cadera tenía peor pinta pues todavía sobresalía un trozo de cascote metálico, cosa que provocaba que no dejase de sangrar.
—En la habitación te coso eso Lo miró mientras se tapaba un buen corte, espero que al menos no se desmaye con la sangre. Vamos a necesitarlo para que ayude con las curas.
—Anda, tira al coche Le palmeó el hombro al chico armándose de paciencia, le escocía la espalda y el cuello. En nada estaré como nuevo dijo rasgando la camiseta y tiró del metal anudándose con fuerza el trozo de tela.
Rage se arrancó un trozo de camiseta tapando la herida y se puso al volante esperando a que terminaran de entrar.
—Tu le pasas el parte a los ancianos Miró a Kriger, así quedamos en paz.
—Hecho Subió cerrando la puerta con una mueca de dolor y se puso el cinturón rascándose la nariz a continuación en un vano intento de quitarse esa molesta picazón. Prefería sufrir mil veces la tortura de ese condenado olor a té picante que el de vampiro tostado y corrompido.
Rage aparcó justo frente a la puerta del motel donde se alojaban, salió y fue a por la bolsa con las armas que tenía que limpiar.
—¡¿Se puede saber dónde habéis estado?! Riley abrió la puerta con cara de pocos amigos.
—En un nido respondió Rage, no hace falta que te pongas así éramos tres, lo hemos solucionado sin problemas, más o menos.
—Antes de que sigas por ese camino, Riley. La culpa es mía, yo le pedí ayuda para poner a prueba al novato, así que haya paz Kriger bajó echando una ojeada a un silencioso y cabizbajo Shooter.
—Pues muy bien no habrá ido cuando vosotros venís hechos polvo y el como una rosa Cogió la bolsa de la mano de su hermano y les dio paso.
—Es lo que tiene el directo Rage entró dejándose caer sobre la cama, no puedes volver a empezar.
—Podría haber sido peor, tampoco fue tan mal Rezongó Kriger sintiéndose en la obligación de defender a su chico. 
A fin de cuentas eso era cierto, podría haberse paralizado, salir huyendo o peor aún, terminar muerto. Tenía potencial, solo le faltaba confianza. De todos modos tendría unas palabras con él.
—Nos gustan las emociones fuertes y tu hermano se las apaña muy bien.
—Mi hermano siempre ha sido adicto a las emociones fuertes.
Rage gruñó deshaciendo el nudo de la camiseta que taponaba el profundo corte, se levantó cogiendo una botella de whisky y primero bebió un trago para después derramar un chorro sobre la herida.
—Dejaros de piropos y alabanzas nada sacareis de eso Miró a su hermano , cóseme anda.
Y eso hizo pese a fulminarlo. 
Kriger los ignoró y se centró en el chaval fijando los ojos en este esperando que fuesen normales y consiguiese controlar su temperamento.
—Mírame Shooter Indicó.
Este obedeció.
—No me gustaría tener que repetir esta conversación otra vez porque no sé si seré capaz de ser tan civilizado. Hoy solo era una prueba, mañana puede ser que nos encontremos con una misión o un ataque real ¿y qué harás? ¿Quedarte parado como un pasmarote? Estás preparado, eres bueno chico, así que voy a preguntártelo una vez más. ¿De verdad quieres formar parte de esto?
—Sí, quiero ser un  cazador.
—¡Pues demuéstralo, maldita sea! Te lo he repetido hasta la saciedad, domina el miedo, está solo en tu mente. Reflexiona bien porque esta noche de no ser por Rage estaría muerto, los dos. No es solo tu vida la que está en juego sino la de tu compañero. Es lo primordial, si no puedo confiar en ti, apoyarme, ¿qué hago? No podré cuidarte siempre, no eres un crío. A tu edad ya llevaba años haciendo esto, no digo que sea simple o fácil peor se hace porque estás protegiendo a los demás.
—Lo sé… —Apenas fue un murmullo de voz.
—¡No lo parece! Se te olvida porque no eres capaz de ver más allá en cuanto la cosa empieza a ponerse fea. Supéralo o estamos acabados. Hiciste tu juramento, cúmplelo. Puedes y debes hacerlo porque esto es una guerra Alzó la voz dejándole ver lo mucho que eso lo molestaba, no iba a ser benévolo, después de esa no le iba a permitir ni pasar ninguna, iba a ser aún más exigente por el bien de todos. No soportaba a los blandengues, en esa profesión no se podía dudar o reaccionaba o sabía como acabaría; muerto. Lo sabes… ¡no me jodas! Así lo único que consigues es cabrearme. Te he preparado a conciencia y el tiempo, se agota Zanjó furioso yéndose hacia el baño, renqueando. Se frotó la muñeca con un movimiento de cabeza y dio un sonoro portazo que hizo botar al chico cuyo pulso iba al galope.
Podía oler su miedo, lo mucho que lo impresionaba cuando empezaba a sacar su parte más dominante y menos tolerante, pero así debía ser.
Se duchó maldiciendo, buscando donde podía haberse equivocado y salió ya con solo unos pantalones de aire militar de un azul casi negro, y el agua goteando de su cabello.
—Toda tuya dijo a Rage sacando una camiseta de la bolsa. Y tú, ¿a qué esperas? Mueve el culo y limpia todo antes de meterte una ducha también, apestas Se colocó la ajustada prenda que le iba como un guante.
Seguía cabreado, más bien frustrado y algo decepcionado más que con Shooter, con él mismo.
Rage pasó al baño con cara de pocos amigos, Kriger tenía razón, si el chico no espabilaba la vida de los dos acabaría antes de lo esperado. En esta ocasión él estaba ahí, pudo ayudarlos en todo lo que le fue posible pero la próxima… él ya tenía lo suyo con Riley y no veía un camino mejor para ellos dos.
Shooter se puso manos a la obra y Kriger lanzó una mirada al hermano de Rage sin perder de vista el procedimiento que seguía el chaval para asegurarse de que lo hacía bien.
—¿Todo bien? le preguntó escueto.
—Sí, todo bien dijo de igual modo guardando la aguja y el hilo.
Rage salió ya listo para salir a por unas cervezas y lo que se terciara. La adrenalina recorría aun sus venas y necesitaba desahogarse como fuera.
—Hay que quemar las toallas manchadas de sangre no vaya a ser que acaben en manos de algún brujo que nos conozca.
—Desde luego. Anda, salgamos de juerga.
Rage no se quejó y cogiendo la llave y la cartera salió por la puerta. No necesitaban el coche para llegar al bar de cazadores, estaba cerca.
—Tu eliges Kriger lo siguió sabiendo que Shooter se encargaría de todo y que después, si seguía de humor para tomar una cerveza iría, aunque esa noche lo dudaba.
Llegaron enseguida, no se sorprendió al ver que su hermano no se había unido a ellos y la verdad es que a esas alturas poco le importaba lo que hiciera. Se sentaron en la barra y la camarera los atendió de inmediato con una sonrisa bobalicona dirigida a su amigo.
—Has de hacer algo con el chico Lo miró cuando la camarera fue a ponerles las cervezas, no puedes depender de otros cazadores y si no espabila, tu culo peligra.
—Ves encargando una placa que rece: aquí yacen los restos del pringado de Kriger. Frito por un novatoAcudió al humor para no ponerse de más mala leche, echando un trago a la cerveza, rozando sin querer la mano de la chica a la que le agradeció el trago. Está claro que tengo que seguir machacándolo un poco más, te aseguro que tiene algo pero cuando se queda en blanco le metería un sopapo que
—Que le arrancarías la cabeza Rio, conozco esa sensación, tengo un hermano ¡¿lo recuerdas?!
—Menudo par... ¡¿pero qué carajo les pasa?! Mira, a tomar por saco. Vamos a pasar de eso y divirtámonos o me pondré de más mala leche y después te pierdo la pista a menos que nos crucemos. Esto va a ser muy aburrido
—Pues no pierdas el tiempo chico Miró a la camarera que se quitaba el delantal en ese momento, creo que va a darse un descanso.
Kriger rio echando un trago y se giró a mirársela, conteniendo un gruñido a la que el recuerdo del olor a té picante regresó a él empeorando su humor. Quería demostrarse a él mismo que podía dominarse, que seguía dominando sobre esa parte de él memo que detestaba pero su cuerpo no opinaba lo mismo.
No cuando el aroma de la camarera era tan opuesto al que se había instalado en su sistema volviéndolo un adicto.
—¿Y dejarte aquí solo y aburrido? No, ¿o es que ya has echado el ojo a alguna?
—Desde que he cruzado la puerta Alzó la cerveza brindado. ¡¿Qué te creías?! Ya sabes que para lo que sea me puedes llamar amigo Se levantó palmeando su espalda y tendiéndole la mano, acudiré sin pensarlo.
—Gracias, lo sé. Cuídate haz el favor Apoyó la mano en la muñeca contraria donde tenía el tatuaje. Disfruta del rodeo y lo mismo digo Sonrió y aceptó su mano viendo como se alejaba a por su presa. 

Se terminó la cerveza y salió a fuera para tomar algo de aire fresco.



Saludos y buen fin de semana

May y Leila.

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